A 20 años de su muerte, el 9 de abril de 1999, volvemos a recordar la figura imponente del Raúl Silva Henríquez, quien cuidó de su rebaño por 22 años –entre 1961 y 1983– como arzobispo de Santiago. El pueblo aún no lo olvida y tendrá la oportunidad de homenajearlo en la catedral de Santiago mañana. Será el momento de recordar ese grito popular que caló hondo en su despedida: “Raúl, amigo, el pueblo está contigo”.
Qué bendición tuvo la Iglesia de Chile de contar con un pastor como Raúl Silva Henríquez, el “cardenal del Pueblo”, quien cuidó de su rebaño por 22 años como arzobispo de Santiago, entre 1961 y 1983. El pueblo aún no lo olvida.
Tuve la suerte de llegar a Chile desde Alemania en 1968. El país me sorprendió, porque se encontraba en medio de grandes transformaciones sociales, cada día se dejaban atrás siglos de postergación, sumisión y humillación de los pueblos campesinos, de los trabajadores y la Iglesia chilena, post-Concilio Vaticano II, había despertado y empezado a preocuparse por la masa de pobres, muchas veces explotados.


